Taxonomía
Mutaciones de bacterias financieras
“Dejadas a su suerte, las células de levadura consumen todos los recursos disponibles y se envenenan hasta morir.”
Ethan Siegel, “Humanity is like yeast cells”, Big Think, 2021.
Es una colección de criaturas que emergen de lo invisible, de lo que se filtra. Fragmentos imaginados de un mundo espectral, una biología financiera en permanente transformación. Fantasmas gráficos que insisten en habitar nuestros sistemas de intercambio y memoria, materializándose en dibujos que se asemejan a órganos, a laberintos burocráticos, a bioalgoritmos cancerígenos.
Mutaciones bacterianas de un sistema económico que se infiltra en los cuerpos y en la vida cotidiana. Criaturas que operan a escala molecular: extraen, diseñan, parasitan, mutan.
Grafito, papel de arroz japonés

Debitorum
Alias: La Polilla de Liquidez
Clasificación provisional: Orden Lepidoptera obsolescens, familia Crédito noctívago.
Morfología: Aparato alar semejante a faldones erosionados por cláusulas caducas; cabeza perforada como colador de divisas. En torno a su cuerpo flota una nube oscura de esporas contables que simulan reservas, pero son huecas. Vector de contagio: Deposita sus huevos en balances de bancos centrales. Las larvas devoran el papel-moneda en silencio, dejando cascarones de deuda. En su fase adulta migra hacia refugios fiscales, donde las alas vibran al ritmo de tasas de interés manipuladas.
Comportamiento cósmico: Atraída por la luz espectral de balances falsificados. Su vuelo es errático, siempre bordeando sombras sospechosas: la polilla no se muestra, su sombra es la que negocia.
Mutación observada: De insecto doméstico archivívoro devino en entidad financiera parasitaria: cada batir de alas expande la evaporación de liquidez en economías frágiles.

Speculum intestini globalis
Familia: Derivativae mutantes
Nombre común: Intestino especulativo
Morfología: Laberinto de asas expansivas, pliegues que atrapan rostros y cápsulas vacías. Superficie rugosa con inscripciones microscópicas.
Contagio: Se propaga en plataformas de futuros, replicándose en cada intercambio.
Comportamiento: Funciona como galaxia intestinal: los pliegues curvos generan gravedad ficticia que atrae capitales. Mutación: Con liquidez alta, se dilata y extiende pseudópodos; en recesión, se fibrosa y encierra deudas en quistes.

Manufex Migrantis
Alias: El Ciempiés del Descuento Eterno
Morfología: Organismo segmentado, de cuerpo alargado y múltiple, con decenas de extremidades filamentosas que funcionan como unidades de trabajo. Cada pata es un reactor enzimático de producción, especializado en transformar energía vital en ganancias corporativas. El tórax concentra la actividad metabólica y redistribuye flujos de capital como si fueran corrientes sanguíneas.
Contagio: Se propaga a través de tratados de libre comercio, deslocalizaciones industriales y capitales migratorios. Activa su infección en entornos donde la regulación es mínima y la mano de obra se vuelve desechable. Sus portadores son multinacionales que diseminan cadenas de suministro global como vectores virales.
Comportamiento: Opera en enjambres productivos, desplazándose hacia geografías con alta vulnerabilidad social. Reproduce un patrón de “máximas manos, mínimos costos”. Su metabolismo está basado en la extracción de energía infantilizada: cuerpos jóvenes y delgados, convertidos en células laborales descartables.
Hábitat: Se asienta en zonas francas, talleres clandestinos, fábricas textiles en Bangladesh, Camboya, Etiopía o Haití. Prefiere hábitats donde la regulación se presenta como ilusión jurídica, y donde la corrupción estatal le ofrece inmunidad biológica y fiscal.

Arbor Tóxico de Volúmenes Litigantes
Alias: Herbicida de Volatilidad Sistémica
Clasificación provisional: Orden Chemico-Financiales, familia Arbores Glyphosatae, subclase Derivatium Oncogénico.
Descripción de la mutación: La criatura se despliega como un árbol molecular de mercado, cada rama semejando cadenas de carbono modificadas, cada fruto-orbe como una patente química en disputa. El tronco central exhibe la inscripción de “volumen”, recordando que lo que circula no es savia sino flujo bursátil contaminado. La mutación encarna la lógica del glifosato financiero: sus efectos son acumulativos, invisibles a primera vista, y aunque miles de organismos presentan síntomas (lesiones, litigios, deudas médicas), los tribunales del sistema actúan como ramas secas que siempre postergan la evidencia. La criatura florece precisamente en ese espacio de duda jurídica donde el mercado obtiene su máxima rentabilidad.
Vector de contagio: Se transmite por la retórica de “innovación agrícola” y la promesa de eficiencia en mercados emergentes. En su fase más activa, se mimetiza en contratos internacionales, blindando la toxicidad con capas de lenguaje técnico, due diligence y arbitrajes corporativos.

Exo-Mycelium Martis
Alias: La Alada de Tesliana
Morfología: Organismo de fuste central, ascético y elongado, con extensiones aladas semitranslúcidas que recuerdan a estructuras alveolares pulmonares. Su núcleo es un reactor simbiótico de células-batería, capaces de almacenar tanto energía solar como residuos industriales.
Contagio: Se propaga por lanzaderas financieras y cápsulas de especulación tecnológica. Utiliza como vector el imaginario del progreso y la promesa de la colonización espacial, infectando tanto a cuerpos humanos como a balances de inversión.
Comportamiento: Opera en enjambres que simulan cooperativas celulares, pero en realidad funcionan como clusters monopólicos. Su vuelo migratorio está orientado a terrenos baldíos planetarios donde puede instaurar cadenas metabólicas sin regulación. Se alimenta de deuda, de litio y de narrativas de innovación.
Mutación: Deriva de Manufex Migrantis, pero al perder sus patas colectivas, desarrolla alas de mercado, un fenotipo que le permite sobrevolar atmósferas tóxicas. Su ADN se reconfigura como pitch empresarial, donde cada codón es un KPI y cada exón un token.
Hábitat: Tierras áridas, desiertos post-agrícolas, y en su fase avanzada, la corteza marciana. Prefiere hábitats donde los costos de extracción superan los beneficios inmediatos, lo que paradójicamente atrae capital especulativo de alto riesgo.

Monospirae conglutinata
Alias: “Gemelos químicos”
Morfología: Dos cuerpos espiralados unidos en un cordón central. En apariencia simulan el diseño perfecto de la simetría, pero sus órganos están comprimidos y compartidos: un solo corazón bursátil late para dos cabezas directivas. La estructura recuerda a embriones adheridos, atrapados por la atmósfera saturada de moléculas tóxicas.
Contagio: La unión patológica ocurre cuando atmósferas regulatorias son debilitadas por la dispersión de “químicos invisibles” , derivados de fusiones, subsidios ocultos y patentes. Comportamiento: Crecen como fetos en incubadoras contaminadas, alimentándose de monopolios de aire y agua.
Mutación: Cada vez que una atmósfera de químicos regulatorios fallidos se acumula, nuevos siameses aparecen: conglomerados bancarios, farmacéuticos o automotrices que fusionan sus embriones hasta volver imposible separarlos sin causar la muerte del sistema.
Hábitat: Regiones con alta polución atmosférica y baja transparencia institucional. Allí donde las nubes de químicos se mezclan con el smog financiero, nacen y se reproducen estos gemelos anómalos, habitando simultáneamente los bosques enfermos y los balances contables.

Equus lobbyensis ballisticus
Alias: Dividend Cowboy
Clasificación provisional: Plaga de orden Capitalomicota, subclase Lobbyfungi americana, caracterizada por su simbiosis con cámaras legislativas de baja inmunidad.
Morfología: Cuerpo equino, múltiples patas que simulan las “manos levantadas” de congresistas votando leyes a medida. La cabeza presenta un híbrido entre cráneo bovino y máscara tribal, ornada con cavidades de pólvora. Su esqueleto está recubierto de códigos bursátiles en forma de marcas de ganado, como si los tickers de Wall Street hubieran sido quemados a fuego en su piel.
Contagio: Se transmite exclusivamente en el ecosistema político de los Estados Unidos de América. Sus esporas viajan en forma de proyectos de ley enmendados a medianoche, mientras proteínas-lobby penetran los receptores neuronales del Capitolio. El vector principal son las donaciones de campaña, que funcionan como cápsulas virales.
Comportamiento: Parasitario y expansivo: cada matanza escolar actúa como enzima catalítica, acelerando la multiplicación del organismo en el mercado. Opera bajo un “código cowboy”: disparar primero, regular después. Se comporta como una colonia bacteriana que convierte el dolor social en dividendos trimestrales, asegurando la continuidad del rebaño de accionistas.

Tentaculus Orbitalis
Alias: Cláusula Tentacular
Derivación: Surge de la transición de Spermata Archetypica cuando, al intentar inseminar matrices de capital, una fracción no penetra sino que queda atrapada en órbita, colisionando y fusionándose con partículas de deuda.
Morfología: El cuerpo principal se ramifica en apéndices semejantes a garras o anzuelos. Sus terminaciones recuerdan a firmas ilegibles y cláusulas marginales. Alrededor, cuatro esferas fragmentadas giran como monedas desintegradas en microgravedad. La textura sugiere capas superpuestas: proteínas virales, sellos notariales y residuos de escrituras hipotecarias.
Mutación observada: Del impulso seminal (Spermata Archetypica) a la consolidación en figura tentacular, un cambio de fase: del deseo expansivo a la captura estructural. El enjambre se convierte en organismo, el vector en instrumento de fijación. Funciona como un reactor orbital: absorbe energía de las colisiones simbólicas (monedas/satélites) y la redistribuye en cadenas de deuda molecular. Es la metáfora del capital tentacular, que extiende sus apéndices hacia todo lo vivo, atrapando recursos en contratos de adhesión disfrazados de acuerdos inevitables.